Donnerstag, 29. Mai 2014

Tarzan

Als wir nach Deutschland gezogen sind, war Hugo (unser großer Sohn) drei Jahre alt. Er hat wie ein Wasserfall auf Spanisch geredet, aber noch keinen Wort auf Deutsch... das war für ihn damals unwichtig, er hat trotzdem mit jedem gesprochen und war einfach leicht überrascht, dass ihm niemand geantwortet hat. Nach ein paar Monaten fing er im Kindergarten an. Von da an musste er die Landessprache beherrschen, denn es war eine Frage des Überlebens.

Cuando llegamos aqui (Alemania) Hugo tenía tres añitos y no hablaba ni papa de alemán, lo entendía todo porque su padre desde el principio le ha hablado en su lengua materna, pero él no decía más que algunas palabritas... nos hacía mucha gracia porque para aquel entonces dominaba el castellano de lo lindo y no callaba ni bajo el agua, asi que al llegar se dirigía a la gente en español y le importaba más bien poco si le entendían o no. Al cabo de un par de meses empezó en el Kindergarten (Jardín de infancia) y claro, hablar la lengua autóctona era pura necesidad.


Wir - seine Eltern - waren sehr um unseren Zwerg besorgt... wird er hier auch glücklich sein? Vielleicht nicht? Wird er bald Freunde finden? Wird er sich gut einleben usw.? Tausende Fragen, die einer Mami das Schlafen unmöglich machen... Eines Tages bin ich zum Kindergarten gegangen, um ihn abzuholen. Der Kindergartenhof war ein Teil der Landschaft, ein Teil der Natur, mit Baumhäusern, Busch-Verstecken, Störchen, die die Kinder aus der Höhe beobachtet haben... Ich habe mein Kind gesucht und gesucht; und plötzlich... DA war er... mit seiner Mütze, die völlig schief auf dem Kopf saß, sein Gesicht voller Matsch, mit Matschhose und Gummistiefel und mit einem riesigen Stock in der Hand, den er durch die Gegend schleppte. Happy. Glücklich. Zufrieden.

Así que ahi estábamos sus progenitores preocupados por si el bajito se sentiría feliz o desgraciado con el cambio brutal al que le habíamos sometido... pero hubo un momento en el que lo tuve claro, habíamos acertado, le gustaba esta nueva vida, se sentía feliz... fue al ir a buscarlo al cole, el patio era el pedazo de un descampado, un trozo de paisaje, parte de naturaleza... con casetas de madera, muchos árboles a los que subirse y mucho espacio para cada locuelo... mientras le buscaba entre los niños se me apareció con el gorro medio torcido, la cara llena de barro, con el mono de lluvia y botas puestas y arrastrando un tronco. Feliz. 
Und so ging es dann weiter! Rennen wie ein Verrückter, hin und her, Äste schleppen, Höhle suchen, um mit dem Ast reinzustochern und zu fragen "gibt es hier jemanden?". Ich nenne ihn mit Liebe "Tarzan, König der Affen". Dieses Leben könnte er so in Barcelona nicht haben. Aus diesem Grund denken wir, dass wir mit unserer Entscheidung einen Volltreffer gelandet haben.

Y así hemos seguido! subir a los árboles, correr como un loco, arrastrar troncos o buscar madrigueras donde meter el palo "a ver zi hay algo" es lo que más le gusta. Yo le llamo tarzán de los monos. Esta vida difícilmente la podría encontrar en mi pais natal o mejor dicho, en mi ciudad natal (Barcelona), asi que bien, esta vez acertamos.
 

 Esta está borrosa, pero me encanta su sonrisa / Dieses Bild ist nicht scharf, aber ich liebe sein Lächeln...